2002/Noviembre

UNA EXPERIENCIA DE EDIFICACION SOSTENIBLE: EL EDIFICIO DE OFICINAS PARA LA EMPRESA MUNICIPAL DE LIMPIEZA DE GIJON

(Comunicación VI Congreso Nacional de Medio Ambiente, Madrid, Noviembre 2002)

- RELATO DE RECUERDOS
La memoria visual de la sociedad, asocia con gran rapidez la aparición de nuevos edificios en el paisaje urbano, interpretando que su construcción es un suceso natural y casi espontáneo. Sin embargo, cualquier arquitecto obligado a reflexionar sobre las circunstancias de los proyectos singulares construidos, recordará una mezcla de esperanzas, decepciones y casualidades, mucho más próxima a las teorías del caos, que a cualquier explicación lógica del suceso.
El arquitecto Oscar Tusquets, ya escribía hace años sobre las dificultades de la arquitectura, actividad artística milagrosa, que comparaba con la realización de películas; ya que, en ambos casos es necesario que alguien financie sueños especialmente costosos, pensados por otras personas, y cuya realización exige la intervención de gran número de profesionales distintos.
Siguiendo el paralelismo de Tusquets, la historia de la construcción del edificio para las oficinas de EMULSA, tiene algo de película, a caballo entre la fantasía y la realidad, con la aparición entrecruzada de guíones, productores, artistas, realizadores, muchos metros de rodaje, tensión, crítica, intriga y ... casi ya -de la mano de NECSO- gala de estreno, con nervios a flor de piel y la esperanza de una acogida razonablemente posítiva de crítica y público.

Buscando en el baúl de los recuerdos, el guión difuso de este edficio aparece reflejado en un artículo escrito en agosto de 1992 y publicado por la revista GASLE - editada en aquel entonces por los Colegios de Arquitectos de Galicia, Asturias y León- a principios de 1993. En dicho artículo, bajo el título ¿A favor de una arquitectura adjetivada?, entre otras cosas, escribíamos:

“... La Arquitectura, desligada de los presupuestos de revolución social que proclamaba el Movimiento Moderno, recuperó su autonomía disciplinar y la historia, viviendo una época de saludable eclecticismo que la sociedad de consumo recibió con total regocijo, a medida que la práctica arquitectónica iba quedando desprovista de cualquier reflexión o contenido ideológico.
Y si bien la ideología clásica de la lucha de clases parece desprovista de sentido en esta parte del mundo, nuevos valores como la ecología o la solidaridad empiezan a aparecer como objetivos claros de lo que se vislumbra como una nueva utopía, cuestionándonos hasta qué punto no deberíamos incorporar en nuestras concepciones arquitectónicas reflexiones en las que sin renunciar a lo sustantivo de la arquitectura empiecen a estar presentes los nuevos ideales... “

El guión concreto, se inicia en abril de 1996, cuando Carlos Zapico, Concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Gijón y Presidente del Consejo de Administración de EMULSA, nos solicitó un estudio previo de un edificio de oficinas para la empresa. El estudio presentado al Consejo de Administración, apenas contenía dibujos pero sí una memoria de intenciones sobre como pensábamos que debería ser el edificio.
El texto contenía un recuerdo sobre el papel social de la arquitectura y una propuesta de construcción de un “edificio limpio”, en los siguientes terminos:

“... La cualidad simbólica de la arquitectura ha sido una constante histórica a lo largo de los siglos, reflejada en la época actual -dentro del mundo empresarial- en la preocupación por construir edificios representativos que se convirtieran en auténticas imágenes de marca de la empresa...
... Entendemos que uno de los objetivos de una empresa municipal de limpieza debe ser concienciar a los ciudadanos de la necesidad de atajar el problema en el origen: cuanto más limpia sea la sociedad, y más respetuosa con el medio ambiente, menor será la tarea a realizar y por tanto menores los recursos que la sociedad deba destinar a estos fines...
... De acuerdo con estas consideraciones parece casi obligado proyectar para sede de las oficinas de EMULSA, un edificio que sea lo más “limpio” posible, representando de forma directa y clara los ideales de la empresa.
Entendemos por “un edificio limpio” aquel que:
1. Utilice materiales de construcción cuyo coste energético de producción sea lo más reducido posible y permitan reciclarse sin que contaminen el medio ambiente
2. Utilice el mayor número posible de energías naturales, reduciendo al mínimo el consumo de energías contaminantes
3. Se integre adecuadamente en el entorno sin “contaminar visualmente”
4. Posea un adecuado aislamiento acústico que evite la “contaminación sonora”....”

En julio de 1996, el gerente de EMULSA, Avelino Tejón, nos comunicaba la aceptación por parte del Consejo de la Administración de nuestra forma de entender el proyecto, firmándonos el encargo del mismo.

Si tener un primer contrato para redactar un proyecto de edificación sostenible, era un paso insospechado, hacerlo proyecto y construirlo, aparecían como dos retos aún más complicados. Para la redacción del proyecto, encontramos una colaboración inestimable: José Luis Pérez- Lozao, uno de los arquitectos responsables del Centro de Asesoramiento Tecnológico del Colegio de Arquitectos de Asturias, era un estudioso de estos temas, e incluso, predicaba con el ejemplo. Por entonces, José Luis, se construía para si mismo “el Casorio Azul”, una casa bioclimática. Habíamos encontrado a nuestro “gurú de arquitectura sostenible”.
En diciembre de 1996 entregabamos el proyecto a EMULSA y soñabamos con su construcción.

A partir de aquella fecha, los responsables de EMULSA, intentaron infructuosamente durante dos años, la obtención de alguna de las ayudas que la Administración Central y Autónomica, ofrecía para este tipo de edificios. Ante el rechazo sistemático, el proyecto quedó archivado, en espera de una ocasión más favorable para su ejecución. En el año 2000, EMULSA decide sacar a contratación el proyecto con sus propios recursos. La adjudicación recae en la empresa nECso, con cuyos responsables mantenemos desde el primer momento una relación profesional y humana, totalmente satisfactoria . Las obras se iniciaron en agosto de 2001 y se prevé que finalicen a principios del 2003.

- UN INTENTO DE CONSTRUIR IDEAS YA CONOCIDAS SOBRE EDIFICACION SOSTENIBLE
Las ideas manifestadas en nuestra intención de constuir un “edificio limpio” se concretaron en el proyecto del edificio de la forma siguiente:

Respecto a la elección de materiales
Utilización de materiales biodegradables, reciclables o de fácil eliminación como son el hormigón, el acero, la madera y la piedra que conforman la estructura y revestimientos del edificio.
Utilización de materiales que no supongan elevados costes energéticos en su producción y puesta en obra, salvo excepciones muy justificadas por su idoneidad, durabilidad o dificultad de alternativa eficaz, como el aluminio empleado en la protección exterior de la carpintería de madera situada en orientaciones expuestas al sol, el metacrilato del colector elegido por su ligereza y aislamiento térmico, el poliestireno extruido en aislamientos por su resistencia a la intemperie, el polipropileno en instalaciones de saneamiento como alternativa al PVC, y el propio PVC utilizado en gran parte de las instalaciones de control y eléctricas al no existir alternativas en el mercado.
La elección se ha realizado siempre con criterios muy realistas, alejándose de cualquier actitud fundamentalista y no dudando en “pecar ecologícamente” en aquellos casos extremos en los que no encontramos alternativas razonables.

Respecto a la reducción de consumo de energías contaminantes
El diseño del edificio, ha tenido presente una idea, referente habitual del pensamiento ecológico: la mejor manera de resolver un problema, es evitando que se produzca.
El edificio exigía algún tipo de energía para la instalación de calefacción y energía eléctrica para la iluminación y el resto de maquinaria de oficinas, siendo mínimas las necesidades de agua caliente sanitaria.
El consumo de gas natural de la caldera que alimenta la instalación convencional de calefacción por agua caliente se ha procurado que fuera mínimo mediante las siguientes medidas:
1. Reducción de las perdidas de calor por transmisión a través de los cerramientos, mediante:
- Elección de la planta alargada de eje longitudinal Este- Oeste y mayor altura de la fachada Sur que la Norte (cubierta principal a un agua hacia el Norte) para facilitar la captación de calor solar
- Elevado nivel de aislmiento térmico de los cerramientos, opacos y transparentes, eliminación de todos los puentes térmicos por colocación del aislamiento en la cara exterior de los cerramientos opacos y diseño de huecos de iluminación de tamaño mínimo al Norte y máximo al Sur. Todas estas medidas permiten reducir las perdidas de calor por transmisión al 37,3 % del valor normativo máximo admisible.
2. Producción de energía renovable para calefacción, mediante un colector de 234 m2 de superficie para el calentamiento previo del aire de ventilación y un captador acumulador de calor en muro de hormigón, adaptable automáticamente a las condiciones de ausencia/presencia de radiación solar y temperatura de acumulación, mediante la utilización de toldos y rejillas .
3. Acumulación de la energía térmica producida mediante la construcción de los cerramientos verticales exteriores con muro de hormigón, de 20-30 cm. de espesor, sin recubrimiento interior para facilitar el intercambio térmico.
4. Reducción del consumo de energía de calefacción, mediante:
- Sistema de gestión automático integral en función de parámetros cimáticos, de bienestar y de ocupación del edificio.
- Sistema convencional de calefacción con equipos que permiten su regulación precisa de acuerdo con la carga térmica en cada momento.

Las energías renovables se utilizan también de la siguiente manera:
- Producción de energía renovable para refrigeración mediante aprovechamiento de la menor temperatura del terreno para prerefrigeración del aire y circulación de éste por la masa térmica del edificio.
- Producción de energía renovable para movimiento del aire de ventilación, mediante chimeneas solares para calentamiento y extración del aire de ventilación por efecto termosifón.

En resumen en el edificio se reunen estrategias de diseño clásicas de la arquitectura bioclimática, tales como el “Muro Trombe” o el sistema “Barra- Constantini” con técnicas dómoticas, que permiten establecer automatismos que actúen sobre los mecanismos del sistema con el fin de optimizar su rendimiento energético.

El ahorro de energía eléctrica, con destino a la iluminación del edificio, procede también de dos sistemas complementarios. El primero, de tipo totalmente natural, consiste en dotar al edificio de lucernarios y galerías que aporten una iluminación cenital que posibilite la disminución de la utilización de las luminarias. El segundo sistema procede de la utilización de luminarias de menor consumo y máxima regulación. Prácticamente todas las luminarias del proyecto están dotadas de balastos electrónicos, los cuales además del consiguiente ahorro energético directo, permiten establecer dos mecanismos de regulación dentro del proyecto. En los locales pequeños se incorporan unos detectores de presencia, que conectados al sistema domótico del proyecto, evitarán que las luminarias permanezcan encendidas cuando no se esten usando.El corte de luz se producirá también cuando unas sondas luminosas situadas en el lugar más desfavorable detecten una luminosidad superior a 500 luxes. En la oficina paisaje la regulación será más matizada ya que la intensidad luminosa de las luminarias vendrá determinada en cada momento por las necesidades lúminicas que determinen las correspondientes fotocélulas que envíaran su información al sistema domótico del edificio.

- UN INTENTO DE CONVERTIR LA EDIFICACION SOSTENIBLE EN ARQUITECTURA
Una frase de Serrat, de una entrevista periodística: “ La única forma de ser internacional , es ser muy provinciano, ya que sino, no tienes nada que contar”.
Los arquitectos asturianos, interesados en conjugar en nuestros proyectos los conceptos de edificación sostenible y arquitectura, encontramos en la arquitectura popular de nuestra región, una fuente constante de reflexión y aprendizaje.
Esta arquitectura, está formada por edificios compactos, de volumetrías elementales, que pueden esconder en su interior sorpresas espaciales insospechadas, y que se integran en la estructura del territorio y del paisaje hasta formar parte del mismo. También, son construcciones de gran inercia térmica, preocupadas por las orientaciones y la disposición de huecos de sus fachadas, con el fin de obtener el máximo ahorro energético. Los edificios suelen incorporar de forma sistematica el uso de galerías, orientadas siempre que es posible hacia al sur, conocedores de su doble función de estancia acristalada y captador solar. En cuanto materiales, utilizan la piedra, cerámica y madera, materiales casi primitivos, especialmente eficaces desde el punto de vista ecológico de su ciclo de obtención- utilización y reciclaje.
Todo este conjunto de reglas compositivas y constructivas, hemos tratado de tenerlas presentes en el diseño del proyecto, buscando al igual que sucedió en las relaciones Movimiento Moderno/ Arquitectura Popular, una reinterpretación en clave estética más moderna de los aspectos esenciales de esta arquitectura.

A propósito de la planta del edificio
El programa funcional del edificio, ha tratado de resolverse siguiendo esquemas austeros, esenciales y directos, intimimamente relacionados con la disposición estructural de la construcción. Siguiendo este critero, el bloque principal del edificio, se dispone en una planta rectangular, de 32 x 14 metros definida dimensionalmente por la adición de 8 modúlos de 4 metros de ancho, que se apoyan en pórticos estructurales de dos vanos, con luces de 6 y 8 metros y que permiten obtener en uno de los lados del edificio, espacios de 24 m2, coincidentes con la superficie de los despachos solicitados. La planta se completa, adosando a este rectángulo un bloque independiente de planta casi cuadrada donde se concentran todos los locales de servicio y que actúa como “servidor” del bloque principal.
La disposición elegida -permitida y sugerida por la posición y el tamaño de la parcela donde se situará el edificio- es también una ordenación carácteristica de la arquitectura bioclimática, debido a la disminución de pérdidas caloríficas que supone y a la posibilidad de colocar captadores solares de cierta entidad en su fachada sur .
Una última confirmación de la eficacia y obviedad de la solución adoptada, fue “descubrir” con cierto regocijo que el esquema utilizado, aparecía en el “Neufert” como una de las soluciones tradicionales de los edificios de oficinas.

A propósito del volumen y los materiales exteriores del edificio
La posición de la parcela donde se construye el edificio -un límite urbano de Gijón en contacto todavía con el área rural- sugirió la posibilidad de hacer más literal la integración del edifcio con la arquitectura de los caseríos y casonas próximas. Esa decisión, nos llevó a buscar un volumen relativamente fragmentado en el que predominaran las grandes cubiertas. El intento se vio favorecido por el programa del edificio, en el que el cuerpo de servicios y la existencia de una planta segunda, que no ocupaba toda la superficie de las plantas inferiores, facilitaban la creación de volúmenes diferenciados.
Esta voluntad integradora en el entorno, ha determinado-junto las consideraciones ecológicas antes descritas- la elección de los materiales exteriores del edifiicio. El recubrimiento general son losas de piedra caliza , sustituidas en la fachada norte del cuerpo de oficinas, por la madera de pino, y en el lado sur, por la gran galería acristalada que actúa como captador de energía solar destinada a la calefacción del edificio. El criterio de utilizar diferentes materiales, según la diferente orientación de las fachadas, se extiende también a las carpinterías exteriores, donde la madera se recubre en las fachadas este, oeste y sur, con aluminio anodizado para garantizar un fácil mantenimiento y utilizar el aluminio en la menor cantidad posible. Las cubiertas se proyectan con tejas de hormigón de color rojo viejo, buscando una integración con el resto de las cubiertas de las edificaciones próximas.
En un último guiño a la relación con el sol que mantiene la concepción del edificio, no hemos dudado en colocar un pequeño reloj de sol en su fachada sur.

A propósito del espacio y la luz
Espacialmente, el mayor interés del edificio se concentra en la oficina paisaje de planta primera. La necesidad de una amplia sala libre de compartimentaciones, posibilitó el trazado de una sección singular en la que se sintetizan todas las preocupaciones del proyecto descritas anteriormente. Exteriormente: cubiertas de grandes faldones abriéndose al sur y cerrándose al norte; interiormente: necesidad de un espacio de mayor altura que la del resto del edificio, y abundante luz cenital procedente del sur y que no incidiera directamente en los puestos de trabajo.
Estas exigencias, han dado lugar a la creación de una galería acristalada -en el lado sur de la sala, a una altura de 3,60 m., por encima del muro captador de energía calorífica- a la que se accede desde la sala de conferencias de planta segunda; y a la disposición de lucernarios en su borde norte. Los dos módulos de la sala, próximos al acceso principal, presentan una altura convencional y actúan como zona de transición hacia el espacio singular. El resultado de todo ello confíamos que sea un lugar agradable de trabajo con gran protagonismo del espacio y la luz natural.

DATOS TECNICOS
Edificio de Oficinas para la Empresa Municipal de Limpieza de Gijón (EMULSA)
Emplazamiento: Carretera Carbonera s/n. Roces. Gijón
Promotor: Empresa Municipal de Limpieza de Gijón (EMULSA)
Fecha de proyecto: Diciembre 1996
Arquitectos: Juan González Moriyón / Javier Hernández Cabezudo
Arquitecto Instalaciones y Bioclimática: José Luis Pérez- Lozao Macías
Aparejador: Eduardo Bárzana Coca
Estructura: Ignacio Vallado
Electricidad e Iluminación: DOMUS. Proyectos e Instalaciones,S.L.
Domótica: ATD. Aplicaciones Tecnológicas de Domótica, S.L.

Empresa Constructora: NECSO, entrecanales cubiertas
Presupuesto de Contrata: 1.352.412,00 Euros
Ejecución de obra: Agosto 2001/ Marzo 2003

Superficie parcela: 2.322 m2
Superficie construida: 1.379 m2
Plantas bajo rasante: una
Plantas sobre rasante: dos y tres
Volumen bruto: 5.899 m3
Superficie envolvente: 2.383 m2
Coeficiente global de transmisión térmica Kg: 0,48 W/m2ºC
Instalaciones térmicas: Ventilación con precalentamiento solar, Ventilación con prerefrigeración natural, Calefacción de gas
Ahorro energético estimado respecto a un edificio convencional: 79%

DATOS TECNICOS
Edificio de Oficinas para la Empresa Municipal de Limpieza de Gijón (EMULSA)
Emplazamiento: Carretera Carbonera s/n. Roces. Gijón
Promotor: Empresa Municipal de Limpieza de Gijón (EMULSA)
Fecha de proyecto: Diciembre 1996

Aparejador: Eduardo Bárzana Coca
Estructura: Ignacio Vallado
Electricidad e Iluminación: DOMUS. Proyectos e Instalaciones,S.L.
Domótica: ATD. Aplicaciones Tecnológicas de Domótica, S.L.

Empresa Constructora: NECSO, entrecanales cubiertas
Presupuesto de Contrata: 1.352.412,00 Euros
Ejecución de obra: Agosto 2001/ Marzo 2003

Superficie construida: 1.379 m2
Coeficiente global de transmisión térmica Kg: 0,41 Kcal/h m2ºC (Máximo permitido CT79= 1,1)
Instalaciones térmicas: Ventilación con precalentamiento solar, Ventilación con prerefrigeración natural, Calefacción de gas
Ahorro energético estimado respecto a un edificio convencional: 79%