1999/Mayo

Publicado en “La Nueva España” 8 de mayo de 1999

LOS ARBOLES METALICOS DE PEPE Y MANOLO: PREMIO ASTURIAS DE ARQUITECTURA 1999

Llamo a Pepe Caicoya, ¿Qué tal los premios?. Muy bien, me contesta risueño, nos han dado el Premio Asturias. Enhorabuena, intercambiamos bromas, nos reimos un rato y me despido de mi amigo Pepe.
Cuelgo el teléfono y me queda la sensación de que algo bueno ha ocurrido. Sin duda hay razones personales para esta alegría: Pepe Caicoya y Manolo García “posiblemente” sean los mejores arquitectos asturianos de mi generación arquitectónica y resulta estimulante para la gente de mi edad, que vuelvan a repetir Premio Asturias, después de ser sus primeros ganadores, y tener más de veinte años de profesión a sus espaldas.
Sin embargo intuyo que este premio tiene mas transcendencia que la alegría producida por el hecho de que unos amigos lo hayan recibido, debido al carácter pedagógico que puede tener para el resto de arquitectos asturianos.
En primer lugar, hay que felicitar a la Consejería de Cultura, que tuvo la sensibilidad de convertir en encargo arquitectónico, una obra sin apenas transcendencia económica, como era la construcción de una cubierta en la entrada de la Cueva de los Azules, para facilitar el trabajo de los investigadores y protegerla con un cercado de posibles expolios.
La singularidad del encargo, sin referencias directas, -difícilmente encontrar en la Historia de la Arquitectura, o en los escenarios de las modas arquitectónicas, proyectos de cierres de cuevas prehistóricas- ha convertido este trabajo, en un lugar especialmente adecuado para equilibristas sin red, espacio en el que las cabezas arquitectónicas de Pepe y Manolo pueden producir sus mejores resultados. Y afortunadamente, así ha sido en esta ocasión. En sus palabras, las ideas del proyecto: la empalizada, la protección, los árboles, el dialogo respetuoso y la integración con la naturaleza, el uso de materiales “naturales”: madera, acero, cobre. En mi pensamiento, la admiración por su capacidad poética y sensibilidad arquitectónica para mezclar estos ingredientes, descontextualizar el Pabellón de España en la Exposición de Bruselas de Corrales y Molezún y lograr esta pequeña gran obra, que me atrajo especialmente , desde el día que Pepe me habló de ella.
El proyecto tiene más aspectos simbólicos, al estar a lado de una cueva prehistórica, ‘arquitectura” de nuestros antepasados más lejanos, en medio de uno de nuestros magníficos lugares naturales.
Por eso, este premio - e incluyo también en alguna medida a los accésit concedidos a la vivienda unifamiliar de Jovino Martínez Sierra y al cerramiento del mercado de ganados de Benito Díaz Prieto- pueden ayudarnos también a dar respuesta a la pregunta que se han hecho a lo largo de la historia todos los arquitectos comprometidos con su profesión: ¿cómo debe ser la arquitectura que interprete adecuadamente las mejores aspiraciones de la sociedad en que se construye?. En palabras concretas: ¿cómo debe ser la Arquitectura Asturiana del año 2000?.
Personalmente pienso que debe tener varias condiciones: debe ser funcional - adecuada para satisfacer las necesidades de la sociedad actual - ; debe ser moderna - utilizar adecuadamente los medios técnicos que tenemos a nuestra disposición, moverse en claves de estéticas de nuestros días- ;debe ser ecológica, bioclimática- especialmente preocupada de no despilfarrar recursos naturales en cualquiera de sus facetas- ; debe ser asturiana- conocer nuestra sociedad, nuestras tradiciones, nuestra arquitectura popular, nuestros materiales tradicionales de construcción, tener especial sensibilidad respecto nuestro paisaje- ; debe ser culta- conocer la Historia de la Arquitectura, conocer lo que se construye en el mundo-.
¿Y como se logra todo eso?. Pues realmente no lo sé, supongo que siendo consciente de todo ello y confiando que nuestra intuición arquitectónica elija la síntesis adecuada.
En mi estudio, pinchada en el corcho de la pared, cuelga una frase de Serrat que me recuerda la estrategia seguida por este cantante maravilloso en su proceso creativo: “La única forma de ser internacional es procurar ser muy provinciano porque si no, no tienes nada que contar”
Posiblemente no haya logrado explicarlo, pero pienso que este premio tiene algo de internacional, por eso, por saber reflejar lo mejor de la Arquitectura Asturiana de hoy. El jurado, también lo ha entendido así, lo cual me hizo especialmente feliz.

Gijón, 19 de abril de 1999
Juan González Moriyón (arquitecto)